Dolor es lo que siento y sabes que es tu culpa.
Tu rechazo me ha causado un agujero en el alma.
Imprevisible fuiste cavando mi tumba a tu lado,
Y sin que me diera cuenta, las espinas ya me habías clavado.
Tu veneno no supuró pero a mi sangre inmediatamente llegó.
Poco a poco me fui desvaneciendo y tus risas allí me fueron hundiendo.
La soledad era tu destino y yo había marcado el mío.
Como a tu lado quería estar, triste y sola me fui a quedar.
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